El fondo blanco significa la eternidad, la trascendencia y santidad de Dios quien está
sobre todas las cosas y no hay nada que escape a su conocimiento.
La Biblia abierta es la revelación escrita de la voluntad divina, en la cual encontramos las bases de nuestras enseñanzas, doctrinas
y principios de nuestro quehacer como Iglesia.
El mapa del mundo marca el lugar donde cumplimos nuestra misión y, aunque actualmente como denominación todavía no penetramos en toda
la tierra, como parte de la Iglesia universal e indivisible, nuestra proyección es a nivel mundial.
Las manos indican los medios para cumplir la misión de la Iglesia. La mano del lado izquierdo muestra la proclamación del evangelio
en el acto de esparcir la semilla. La mano del lado derecho muestra el servicio en el acto de la construcción de una vida
más digna en una sociedad mejor.
La cruz da a conocer el acto redentor, la muerte de Jesús, el derramamiento de su sangre en el Calvario, hecho que hace posible
el nuevo pacto entre Dios y su pueblo (la Iglesia).
Las llamas representan el Espíritu Santo, que señalan nuestro ser carismático-pentecostal.
La corona simboliza la Unicidad y el reino magnífico de Dios. Además patentiza nuestra creencia en el Reino de Dios como máximo
anhelo del cristiano que vive ya en él y que todavía espera su consumación.